Cómo evitar que la herramienta Recortes guarde automáticamente las capturas de pantalla en Windows 11

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La herramienta Recortes ha sido fundamental para realizar capturas de pantalla rápidas en Windows 10 y Windows 11, pero, sinceramente, su función de guardado automático puede ser un poco molesta, sobre todo si quieres tener más control sobre dónde se guardan tus imágenes. Las versiones recientes de Windows 11 añadieron algunas funciones adicionales, como la grabación de vídeo, lo cual es genial si te gustan las capturas de pantalla, pero la opción de guardado automático sigue vigente y puede ser un poco confusa si no la esperas. Así que, si borras capturas de pantalla constantemente o quieres especificar la ubicación de guardado, esta pequeña modificación podría ahorrarte frustraciones.

La configuración predeterminada guarda tus recortes directamente en Imágenes > Capturas de pantalla sin preguntar. Esto es genial para tareas rápidas, pero no para todos, sobre todo si intentas organizar tus capturas o simplemente no quieres desorden en esa carpeta. Por suerte, hay una forma de desactivar la función de guardado automático para que puedas decidir dónde guardar tus imágenes, ya sea en una carpeta específica o simplemente copiarlas en otro lugar después de recortarlas.

Cómo evitar que la herramienta Recortes guarde capturas de pantalla automáticamente

Abra la herramienta Recortes desde el menú Inicio

Para empezar, encuentra la aplicación fácilmente usando la barra de búsqueda o Windows + Sescribiendo «Recortes».Cuando aparezca, haz clic en ella. A veces es más rápido anclarla a la barra de tareas para la próxima vez, así que tenlo en cuenta si la usas con frecuencia. Una vez abierta, verás la ventana típica con opciones para capturar, pero no te preocupes: la configuración que nos interesa está oculta en sus menús.

Acceda al menú Configuración dentro de la herramienta Recortes

Busca los tres puntos a la derecha de la barra de herramientas (el clásico menú de hamburguesa) y haz clic en ellos. En el menú desplegable, selecciona Configuración. Aquí es donde Windows guarda todas las opciones ocultas que pueden simplificar la captura de pantalla. En algunas configuraciones, este menú puede aparecer en un lugar ligeramente diferente, pero los tres puntos suelen ser los mismos.

Desactivar el guardado automático de capturas de pantalla

Dentro de la página de configuración, busca el interruptor » Guardar capturas de pantalla automáticamente». Desactívalo. Este pequeño interruptor le indica a Windows que guarde tus capturas sin preguntar, así que al desactivarlo recuperas el control: tus capturas de pantalla se guardarán en el portapapeles o en la ubicación que elijas, en lugar de guardarse automáticamente en la carpeta predeterminada. En algunos equipos, este interruptor podría no funcionar inmediatamente o, a veces, después de una actualización importante de Windows, podrías tener que reiniciar la aplicación o incluso reiniciar el sistema para ver el cambio. Es extraño, pero cierto.

Tras desactivar el guardado automático, cada recorte funcionará como una captura de pantalla tradicional: podrás pegarlo directamente en un editor de imágenes o guardarlo manualmente donde quieras. Organizarlo todo es mucho más sencillo.

Si desea una bonificación rápida, consulte la documentación oficial de Microsoft para obtener opciones más avanzadas o atajos de teclado para acelerar las cosas.